Sep
18
2026
ETS (gonorrea, sífilis, herpes genital, verruga genital)
Diagnóstico y tratamiento de gonorrea, sífilis, herpes genital y verrugas genitales
Las infecciones de transmisión sexual pueden presentarse con secreción genital, lesiones, ampollas, verrugas, úlceras, dolor o ardor al orinar. Sin embargo, muchas ITS pueden no producir síntomas, por lo que una evaluación médica y las pruebas correspondientes son importantes para establecer el diagnóstico.
Principales ITS que se pueden evaluar y tratar
Gonorrea: infección bacteriana que puede producir secreción genital, ardor al orinar y otras molestias. Es curable mediante antibióticos indicados por el médico. La resistencia a los antibióticos es un problema creciente, por lo que no se recomienda automedicarse.
Sífilis: infección bacteriana que puede atravesar diferentes etapas y, en ocasiones, no presentar síntomas evidentes. Puede diagnosticarse mediante pruebas y tiene tratamiento antibiótico eficaz.
Herpes genital: puede producir pequeñas ampollas o úlceras dolorosas que pueden reaparecer. Actualmente no existe una cura para eliminar el virus, pero los medicamentos antivirales pueden reducir la duración y la intensidad de los episodios y ayudar a controlar las recurrencias.
Verrugas genitales: generalmente están relacionadas con determinados tipos del virus del papiloma humano (VPH). El tratamiento se selecciona según el número, tamaño y ubicación de las lesiones y puede incluir diferentes procedimientos o medicamentos indicados por el especialista.
¿Cómo se realiza la evaluación?
El especialista realiza una evaluación clínica y, cuando corresponde, puede solicitar pruebas de laboratorio para identificar la infección y determinar el tratamiento apropiado. En algunas ITS también es importante evaluar y tratar a las parejas sexuales para evitar reinfecciones y continuar la cadena de transmisión.
¿Por qué es importante tratarse?
El diagnóstico y tratamiento oportunos ayudan a reducir complicaciones y la posibilidad de transmitir la infección a otras personas. Algunas ITS no tratadas pueden ocasionar problemas de salud reproductiva, complicaciones durante el embarazo u otras consecuencias.
Importante: evita la automedicación. El tratamiento depende de la infección específica, los resultados de las pruebas y las características de cada paciente.