Sep
18
2026
Drenaje de abscesos
Tratamiento de acumulaciones de pus bajo la piel
Un absceso es una acumulación de pus dentro de los tejidos, generalmente asociada a una infección. Puede presentarse como un bulto doloroso, enrojecido, caliente e inflamado, y en algunos casos puede acompañarse de fiebre o malestar general.
¿En qué consiste el drenaje?
El drenaje de un absceso es un procedimiento médico que permite liberar el pus acumulado y disminuir la presión y el dolor. Dependiendo del tamaño y ubicación, puede realizarse con anestesia local y mediante una pequeña incisión sobre la lesión.
Durante el procedimiento, el profesional:
- Evalúa previamente la lesión.
- Limpia y prepara la zona.
- Aplica anestesia local cuando corresponde.
- Realiza una pequeña apertura para permitir la salida del contenido.
- Limpia la cavidad y coloca una curación adecuada.
- Indica los cuidados posteriores según cada caso.
¿Cuándo puede ser necesario?
El drenaje puede estar indicado cuando existe una colección de pus que no puede resolverse adecuadamente por sí sola. Los antibióticos pueden ser necesarios en determinadas situaciones, como infecciones extensas, profundas o acompañadas de síntomas generales, pero no todos los abscesos requieren antibióticos después del drenaje.
Después del procedimiento
La zona puede requerir curaciones y seguimiento durante el proceso de cicatrización. Es importante mantener la herida limpia y seguir las indicaciones del profesional. Si aparecen fiebre, aumento del dolor, enrojecimiento que se extiende, secreción abundante o empeoramiento, se debe solicitar una nueva valoración médica.
No se recomienda intentar abrir o drenar un absceso en casa. El procedimiento debe ser realizado por personal de salud y con las medidas adecuadas de higiene y control de infecciones.